Tchaikovsky y su mujer, es un entremés alusivo a la homsexualidad del ilustre compositor, que vio en el matrimonio un refugio para evitar las habladurías de una sociedad pacata del siglo XIX.
Resulta que una admiradora suya, Antonina Milyukova le escribió una carta:
ANTONINA MILYUKOVA A TCHAIKOVSKY, mayo de 1877.
Toda esta semana me he encontrado en estado agónico, Pyotr -ése era el nombre de pila del insigne ruso-, sin saber si escribirte o no. ¿Me tomas por una mujer frívola o voluble, y por lo tanto no confías en mis cartas?
¿Cómo puedo demostrarte que mis palabras son verdaderas, que no pueden mentir tratándose de un asunto de esta naturaleza?
Tras tu última carta te amo el doble que antes, y tus defectos no significan nada para mí. Quizás si fueses un ser perfecto habría sido completamente insensible a tu presencia.Muero de nostalgia y ardo en deseos de verte, de sentarme contigo a hablar, aunque también tengo miedo de ser absolutamente incapaz de decir nada.Ninguno de tus defectos puede evitar que me enamore de ti...Hoy he mandado a un hombre con mi carta, y me he enterado que has salido de Moscú; la nostalgia me ha invadido de nuevo, y no hago más que estar en casa todo el día, paseando de arriba abajo por la habitación como una posesa, obsesionada con el momento en que te pueda ver. EStoy dispuesta a saltarte al cuello y cubrirte de besos. Pero ¿qué derecho tengo de hacerlo?. Te puedo asegurar que soy una mujer respetable y honorable, en todo el sentido de la palabra, y que no tengo absolutamente nada que ocultarte. Mi primer beso será para tí y para nadie más en el mundo. No trates de desilusionarme acerca de tí, porque no harás más que perder el tiempo. No puedo vivir sin tí, y de seguir así me mataré. Por eso, déjame verte y besarte, para recordar ese beso en la otra vida.
Eternamente tuya, A.M.
Ante semejante carta, Tchaikovsky optó por casarse con ella, cosa que le propuso el 2 de junio (un día antes había leído la carta) y ella aceptó. Se casaron un mes después, pero en septiembre ella intentó acabar con su vida: estuvo junto a un río para enfermar de neumonía (y con esos climas extremos de Rusia, tuvo que ser fortísimo el frío y la experiencia misma). Poco después se separarían y ella terminaría en un manicomio. Tchaikovski compondría poco después una obra eminentemente romántica: la obertura fantasía Romeo y Julieta.
Leer tambien: Musica religiosa y ateos
Resulta que una admiradora suya, Antonina Milyukova le escribió una carta:
ANTONINA MILYUKOVA A TCHAIKOVSKY, mayo de 1877.
Toda esta semana me he encontrado en estado agónico, Pyotr -ése era el nombre de pila del insigne ruso-, sin saber si escribirte o no. ¿Me tomas por una mujer frívola o voluble, y por lo tanto no confías en mis cartas?
¿Cómo puedo demostrarte que mis palabras son verdaderas, que no pueden mentir tratándose de un asunto de esta naturaleza?
Tras tu última carta te amo el doble que antes, y tus defectos no significan nada para mí. Quizás si fueses un ser perfecto habría sido completamente insensible a tu presencia.Muero de nostalgia y ardo en deseos de verte, de sentarme contigo a hablar, aunque también tengo miedo de ser absolutamente incapaz de decir nada.Ninguno de tus defectos puede evitar que me enamore de ti...Hoy he mandado a un hombre con mi carta, y me he enterado que has salido de Moscú; la nostalgia me ha invadido de nuevo, y no hago más que estar en casa todo el día, paseando de arriba abajo por la habitación como una posesa, obsesionada con el momento en que te pueda ver. EStoy dispuesta a saltarte al cuello y cubrirte de besos. Pero ¿qué derecho tengo de hacerlo?. Te puedo asegurar que soy una mujer respetable y honorable, en todo el sentido de la palabra, y que no tengo absolutamente nada que ocultarte. Mi primer beso será para tí y para nadie más en el mundo. No trates de desilusionarme acerca de tí, porque no harás más que perder el tiempo. No puedo vivir sin tí, y de seguir así me mataré. Por eso, déjame verte y besarte, para recordar ese beso en la otra vida.
Eternamente tuya, A.M.
Ante semejante carta, Tchaikovsky optó por casarse con ella, cosa que le propuso el 2 de junio (un día antes había leído la carta) y ella aceptó. Se casaron un mes después, pero en septiembre ella intentó acabar con su vida: estuvo junto a un río para enfermar de neumonía (y con esos climas extremos de Rusia, tuvo que ser fortísimo el frío y la experiencia misma). Poco después se separarían y ella terminaría en un manicomio. Tchaikovski compondría poco después una obra eminentemente romántica: la obertura fantasía Romeo y Julieta.
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