viernes 24 de agosto de 2007

Buscando a Moises y al Exodo

(Septimo post de "Fundamentos culturales del judaísmo III". Bibliografía del volumen al final del ultimo articulo.)

Siria-Palestina hasta el año 1.300 a.C.

Alrededor de estas fechas (dicen la evidencias arqueológicas encontradas, entre el 2.000 y el 1.550 a.C.), se produjo en las colinas del interior (montañas centrales) de Canaán una revolución, sin señales de violencia ni la infiltración de un grupo étnico definido.

Para esa época había más de 220 comunidades agrícolas autosuficientes, en las cumbres del país, al margen de las rutas de comercio e incomunicadas entre sí. Su tamaño promedio no excedía la media hectárea ni su población las cien personas, cincuenta adultos y cincuenta niños.[1] Fue el verdadero origen del la etnia israelita.

Como costumbres funerarias propias, frecuentaban las tumbas de tipo colectivo hechas en las montañas, anexándoles ajuares modestísimos como cerámica domestica por ejemplo.

Es en la llanura costera y en los valles interiores, donde vive otra civilización más cosmopolita, influenciada por la cultura egipcia, chipriota, Siria y hasta griega. A nivel funerario sepultaban a sus muertos en fosas rectangulares, forradas con lajas de piedra y conteniendo los restos de una sola persona.

La mayoría de ciudades son pequeñas y no poseen fortificaciones, posiblemente porque los egipcios, quienes controlaban el territorio, lo prohibieran para mantener controlada más fácilmente a la población.

Para el año 1.370, existe un documento, hallado en el archivo epistolar de Tell-el-Amarna[2], donde un funcionario de frontera informa:

«[…] Otra comunicación para mi señor: hemos terminado por dejar pasar a las tribus shasu de Edom, a través de la fortaleza de Meneptah, que está en Twk, hasta los estanques del templo de Atum (Pitom) de Meneptah, que están en Twk, para mantenerlos vivos a ellos y a su ganado en la gran propiedad del faraón, el buen sol de todo el país, en el año 8 [en el día] del nacimiento de Seth, durante el periodo de los epagómenos. Los he consignado en un escrito en el lugar donde se encuentra mi señor, junto con los demás nombres de los días, en que pasó la fortaleza de Meneptah en Twk[…][3]

En esa misma correspondencia se hallan los nombres de determinados reyes, como: rey de Jerusalén, Habdi-Hepa; rey de Siquem, Labayu; rey de Megiddo, Birdiya; rey de Acre, Murata; rey de Jasor, Abdi-Tishri; rey de Biblos, Rib-Adda, y, rey de Amurru, Abdi-Ashirtu.

Ver:Prototipos de Moises;Moises, Maneton y Josefo

[1] Eran tan mínimos sus recursos (y tan uniformemente repartidos), que no poseían edificios públicos, palacios, almacenes ni templos, los lujos allí eran desconocidos. Sus villas no poseían fortificaciones, armas no rastros de ataques violentos por parte de vecinos.

[2] Abundantes textos egipcios del Bronce reciente (1550-1150 a.C.), compuesto de cartas, lista de ciudades conquistadas, obras literarias e himnos.

[3] Citado por OCHOA José, Atlas histórico de la Biblia, Antiguo Testamento, Acento editorial, Madrid, 2003, página 83.

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