La Iglesia presbiteriana en Colombia es un tema bastante delicado,al cual he dedicado esfuerzos, convencido como estoy que ayuda a muchas personas a centrar sus vidas.Cuando todas las iglesias dicen andar en crisis y algunos recurren al fanatismo más ortodoxo para tratar de hallar respuestas, otros creemos que las asambleas y grupos son en últimas seres humanos, a quienes los mueven pasiones e intereses a veces egoístas pero nada monstruoso, solo humanos.Si la Iglesia presbiteriana dejara involucrar mas a la feligresía en sus actividades, si la Iglesia presbiteriana delegara mas funciones, si la tramitomanía y comisionitis características de sus filas lográramos frenarla, tendríamos un buen comienzo.Otra amenaza a contrarrestar dentro de la Iglesia Presbiteriana, sería generar espacios de crecimiento personal para sus fieles, asumiendo que en tanto que presbiterianos son sujetos y enfrentan roles políticos, sociales,educativos, personales. O sea, no es excluyente la fe y la Iglesia con las otras esferas: "No te pido que los quites del mundo sino que los guardes del mal" dijo el ilustre Maestro.
Para que la Iglesia Presbiteriana recupere su rol protagónico en el día a día en Colombia obviamente hay que emprender las labores teológicas y evangelísticas de rigor, pero hay que aprender a gerenciar y visionar la Iglesia, sobre metas mesurables y plazos concretos;la Iglesia Presbiteriana ha de perder el miedo a opinar sobre todo lo que le rodea, ha de involucrarse en las nuevas tecnologías y aplicarlas a su saber; la iglesia presbiteriana ha de aprender mercadeo y administración, técnicas de venta y demás ramas del saber que permitan acercarse más y mejor a su mercado objetivo.Sin perder el norte bíblico, saber que este texto fue escrito en un marco histórico concreto y dentro de una geografía concreta y que la interpretación literal, deforma el verdadero sentido religioso de sus líneas.
La Iglesia Presbiteriana ha de percibir a las personas no como pecadoras irremediablemente perdidas sino como a iguales, amados por Dios, en una fase distinta de crecimiento; en el momento que estigmatizamos o segregamos a otros lo excluimos y nos hace ver soberbios y esto genera resistencias.Que el evangelio de la Iglesia Presbiteriana sea el del amor no el de la espada, recordando que "más bienaventurado es dar que recibir" y prodigar comprensión en medio del conflicto y la intolerancia.
Creo, sin temor a equivocarme, que el ejemplo empieza por casa, cuando la misma Iglesia Presbiteriana en Colombia no presenta un frente unido, sino que por discrepancias interpretativas cada quien monta su Presbiterio o sínodo, su denominación particular sin entender que dentro de la diferencia se puede convivir y que quien piensa diferente no es mi enemigo..cuando la Iglesia Presbiteriana entienda que "obras son amores, no buenas razones" y deje de permitir la atomización en sus filas, ese día, señores, ese día empezará a venir el reino de los cielos, no antes.
Ver también: Historia Iglesias protestantes ,Iglesias presbiterianas
Para que la Iglesia Presbiteriana recupere su rol protagónico en el día a día en Colombia obviamente hay que emprender las labores teológicas y evangelísticas de rigor, pero hay que aprender a gerenciar y visionar la Iglesia, sobre metas mesurables y plazos concretos;la Iglesia Presbiteriana ha de perder el miedo a opinar sobre todo lo que le rodea, ha de involucrarse en las nuevas tecnologías y aplicarlas a su saber; la iglesia presbiteriana ha de aprender mercadeo y administración, técnicas de venta y demás ramas del saber que permitan acercarse más y mejor a su mercado objetivo.Sin perder el norte bíblico, saber que este texto fue escrito en un marco histórico concreto y dentro de una geografía concreta y que la interpretación literal, deforma el verdadero sentido religioso de sus líneas.
La Iglesia Presbiteriana ha de percibir a las personas no como pecadoras irremediablemente perdidas sino como a iguales, amados por Dios, en una fase distinta de crecimiento; en el momento que estigmatizamos o segregamos a otros lo excluimos y nos hace ver soberbios y esto genera resistencias.Que el evangelio de la Iglesia Presbiteriana sea el del amor no el de la espada, recordando que "más bienaventurado es dar que recibir" y prodigar comprensión en medio del conflicto y la intolerancia.
Creo, sin temor a equivocarme, que el ejemplo empieza por casa, cuando la misma Iglesia Presbiteriana en Colombia no presenta un frente unido, sino que por discrepancias interpretativas cada quien monta su Presbiterio o sínodo, su denominación particular sin entender que dentro de la diferencia se puede convivir y que quien piensa diferente no es mi enemigo..cuando la Iglesia Presbiteriana entienda que "obras son amores, no buenas razones" y deje de permitir la atomización en sus filas, ese día, señores, ese día empezará a venir el reino de los cielos, no antes.
Ver también: Historia Iglesias protestantes ,Iglesias presbiterianas


















1 comentarios:
Disculpe la curiosidad: usted es protestante?.
saludos
Publicar un comentario en la entrada