sábado 15 de diciembre de 2007

Escribir

Un autor cuyo nombre no recuerdo, decía que escribir es un acto de cobardía; se me ocurre pensar, mi amor, que quizás sea tan solo un acto de impotencia, de quien no puede hacer muchas cosas en la vida real en ese instante y debe ejecutarlas al menos intencionalmente. Por eso escribo y escribo parrafadas sobre usted, sobre las sensaciones que despierta en mí, sobre toda esa pegajosa soledad que me acongoja.[1]
Cuando estaba conmigo se cuestionaba: ¿Por qué no me escribe otra vez? Hoy le respondo amor: la vida, la calidez de la vida no puede ser reemplazada por la fría rigidez de las palabras y si gozaba de su pasión en vivo y en directo…para que buscar sustitutos… si sus besos y momentos son irreemplazables. Pero ya ve, hoy ya no está conmigo y debo resignarme a luchar contra el olvido escribiéndole cartas que tal vez usted no lea. El oficio de escribir para no olvidar; escribir para pelear contra la distancia, escribir, para hacerle frente al tiempo. Usted no me escribe; será tal vez que es más corajuda y valiente y asume que no podemos contra el olvido...o quizás, ya no necesita cambiarme por palabras…
[1] Porque también con usted yo tengo un sueño

Búsqueda personalizada