LA ÚLTIMA CENA[1] es una indiscutible obra de arte[2] creada por el genial Leonardo Da Vinci, encargada por Ludovico El Moro para el refectorio[3] de Santa Maria delle Grazie y tardó Leonardo tres años en terminarla.[4]
LA ÚLTIMA CENA, es otra obra incompleta, dado que Leonardo no dio una expresión definitiva a Jesús porque no había mortal que reflejara la divinidad del personaje. Dejó su cara esbozada[5]. El fresco[6] de la última cena pretende reflejar el instante cuando Jesús anuncia: “Uno de ustedes me va a traicionar”[7]. Conmocionado el grupo, Pedro empuña un cuchillo, Judas aprieta la bolsa llena con la monedas de su afrenta, un dedo de Tomás se erige inquirente; Mateo, Simón y Tadeo buscan una respuesta, alguien riega una copa.
El punto de fuga se halla en el centro, en el rostro de Jesús, jugando con la geometría y enfatizando el epicentro del conjunto.[8]
Pero al parecer tuvo problemas para la fisonomía de Judas; a diario iba al Borghetto, donde presuntamente vivía la hez de la capital para hallar una faz acorde. Empero viendo las presiones del abad del convento (prior) tomó de éste sus facciones para terminar su última Cena.
LA ÚLTIMA CENA, un concepto.
Luego de proclamarse Duque de Milán, Ludovico el Moro, presuroso de engalanar el convento de Dominicos de Santa María de las Gracias, le pidió a Leonardo pintar este fresco en su refectorio. Parece que la intención de Ludovico era convertir Santa María de Las Gracias en la iglesia de su familia, donde deseaba ser sepultado él y su familia. Comentan los expertos que siempre llevaba consigo una Biblia, el Fedro y el Banquete de Platón, así como el tratado de La inmortalidad del alma de Marsilio Ficino.
Efectivamente debe plasmar el instante posterior a la declaración de su entrega, dado que la pintura “explica los misterios, los ilumina, y simplifica los dogmas más oscuros”.
Agrupa los discípulos en cuatro grupos de a tres, reunidos en torno al Cristo, que ocupa, él solo, la quinta parte de la mesa.
Simón Pedro se inclina hacia Juan para que le pregunte a Cristo. Respecto al rostro de Jesús, el apunte de Lomazzo data de 1560. De 1728 es fechado otro apunte al respecto de LA ÚLTIMA CENA: “todo los apóstoles que están a la derecha del Salvador se hallan completamente borrados; el Cristo y las figuras que están a su izquierda, todavía pueden divisarse bastante bien, salvo que sus colores se han apagado por completo: trozos hay en que solo queda el muro. La segunda figura después de Cristo, es decir, el apóstol que tiene los brazos cruzados sobre el pecho (Felipe), es el mejor conservado”. Dicho autor (Richardson) afirma que la cabeza de Jesús sí fue concluida. Vasari afirmaba haber visto LA ÚLTIMA CENA en 1566 y «ya sólo pudo distinguir “una mancha alucinante”»[9]. «Hoy en día, merced a retoques constantes y atinados, no parece posible que la Cena haya sufrido tantas vicisitudes. Hemos de agradecérselo a sus fieles custodios. Conserva de Leonardo la composición, el ritmo y los movimientos. Tocante a lo demás –colores, detalles, rasgos, expresión-, más vale reconstruirlo con el corazón que con la vista.»
La técnica empleada para LA ÚLTIMA CENA, no fue realmente el fresco[10] sino la tempera forte[11], que aunada a la humedad del muro, el vandalismo e inundaciones han contribuido a deteriorar la obra.[12]
LA ÚLTIMA CENA, otro concepto[13]
Según este autor de La última Cena ignoramos cuando fue comenzada, en qué condiciones tuvo su nacimiento y supone fue terminada hacia 1497.
Curiosamente, tal como hizo con la Adoración de los Magos, Leonardo dibujó primero sus figuras desnudas[14] y a casi todos los apóstoles sin barba.
Leonardo Da Vinci rompe con la tradición que generalmente pone a Judas a un lado de la mesa y jugando con dramatismo lo coloca junto a la víctima.
Examinando los dibujos y estudios previos, los críticos han tratado de determinar los nombres de los doce personajes; “pero, salvo tres o cuatro, las soluciones aportadas parecían solo hipótesis. En efecto, de las figuras a la sanguina de la Academia de Venecia, al lado de las cuales ha escrito Leonardo los nombres, apenas una o dos han pasado a la composición definitiva”.[15]
Ocho apóstoles se muestran de perfil; tres, de tres cuartos; solo Cristo y Juan miran de frente.
Parece que la tonalidad general de LA ÚLTIMA CENA era rubia, ligera; el artista empleo solo tonos simples y variados.
LA ÚLTIMA CENA, es otra obra incompleta, dado que Leonardo no dio una expresión definitiva a Jesús porque no había mortal que reflejara la divinidad del personaje. Dejó su cara esbozada[5]. El fresco[6] de la última cena pretende reflejar el instante cuando Jesús anuncia: “Uno de ustedes me va a traicionar”[7]. Conmocionado el grupo, Pedro empuña un cuchillo, Judas aprieta la bolsa llena con la monedas de su afrenta, un dedo de Tomás se erige inquirente; Mateo, Simón y Tadeo buscan una respuesta, alguien riega una copa.
El punto de fuga se halla en el centro, en el rostro de Jesús, jugando con la geometría y enfatizando el epicentro del conjunto.[8]
Pero al parecer tuvo problemas para la fisonomía de Judas; a diario iba al Borghetto, donde presuntamente vivía la hez de la capital para hallar una faz acorde. Empero viendo las presiones del abad del convento (prior) tomó de éste sus facciones para terminar su última Cena.
LA ÚLTIMA CENA, un concepto.
Luego de proclamarse Duque de Milán, Ludovico el Moro, presuroso de engalanar el convento de Dominicos de Santa María de las Gracias, le pidió a Leonardo pintar este fresco en su refectorio. Parece que la intención de Ludovico era convertir Santa María de Las Gracias en la iglesia de su familia, donde deseaba ser sepultado él y su familia. Comentan los expertos que siempre llevaba consigo una Biblia, el Fedro y el Banquete de Platón, así como el tratado de La inmortalidad del alma de Marsilio Ficino.
Efectivamente debe plasmar el instante posterior a la declaración de su entrega, dado que la pintura “explica los misterios, los ilumina, y simplifica los dogmas más oscuros”.
Agrupa los discípulos en cuatro grupos de a tres, reunidos en torno al Cristo, que ocupa, él solo, la quinta parte de la mesa.
Simón Pedro se inclina hacia Juan para que le pregunte a Cristo. Respecto al rostro de Jesús, el apunte de Lomazzo data de 1560. De 1728 es fechado otro apunte al respecto de LA ÚLTIMA CENA: “todo los apóstoles que están a la derecha del Salvador se hallan completamente borrados; el Cristo y las figuras que están a su izquierda, todavía pueden divisarse bastante bien, salvo que sus colores se han apagado por completo: trozos hay en que solo queda el muro. La segunda figura después de Cristo, es decir, el apóstol que tiene los brazos cruzados sobre el pecho (Felipe), es el mejor conservado”. Dicho autor (Richardson) afirma que la cabeza de Jesús sí fue concluida. Vasari afirmaba haber visto LA ÚLTIMA CENA en 1566 y «ya sólo pudo distinguir “una mancha alucinante”»[9]. «Hoy en día, merced a retoques constantes y atinados, no parece posible que la Cena haya sufrido tantas vicisitudes. Hemos de agradecérselo a sus fieles custodios. Conserva de Leonardo la composición, el ritmo y los movimientos. Tocante a lo demás –colores, detalles, rasgos, expresión-, más vale reconstruirlo con el corazón que con la vista.»
La técnica empleada para LA ÚLTIMA CENA, no fue realmente el fresco[10] sino la tempera forte[11], que aunada a la humedad del muro, el vandalismo e inundaciones han contribuido a deteriorar la obra.[12]
LA ÚLTIMA CENA, otro concepto[13]
Según este autor de La última Cena ignoramos cuando fue comenzada, en qué condiciones tuvo su nacimiento y supone fue terminada hacia 1497.
Curiosamente, tal como hizo con la Adoración de los Magos, Leonardo dibujó primero sus figuras desnudas[14] y a casi todos los apóstoles sin barba.
Leonardo Da Vinci rompe con la tradición que generalmente pone a Judas a un lado de la mesa y jugando con dramatismo lo coloca junto a la víctima.
Examinando los dibujos y estudios previos, los críticos han tratado de determinar los nombres de los doce personajes; “pero, salvo tres o cuatro, las soluciones aportadas parecían solo hipótesis. En efecto, de las figuras a la sanguina de la Academia de Venecia, al lado de las cuales ha escrito Leonardo los nombres, apenas una o dos han pasado a la composición definitiva”.[15]
Ocho apóstoles se muestran de perfil; tres, de tres cuartos; solo Cristo y Juan miran de frente.
Parece que la tonalidad general de LA ÚLTIMA CENA era rubia, ligera; el artista empleo solo tonos simples y variados.
VER: LA MONALISA, LA GIOCONDA, GINEBRA DEL BENCI
[1] La Santa Cena, Il cenacolo, The last Supper.
[2] Fresco.
[3] Habitación destinada en las comunidades para juntarse a comer.
[4] Estuvo terminada para 1498 según Fra Luca Pacioli.
[5] Comentaba Lomazzo (Tratado della Pittura, Libro I, cap. IX) que había puesto tanto empeño en pintar bellamente a Santiago el Mayor y a su hermano que encontró dificultades para lograr mayor belleza en el rostro de Cristo.
[6] La pintura al fresco se hace en paredes y techos con colores disueltos en agua de cal y extendidos sobre una capa de estuco seco. DRAE. Real Academia española 1992.
[7] Juan 13:21: “Dicho esto, Jesús se angustió profundamente y declaró: --Ciertamente les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar.” Nueva Versión Internacional.
[8] Fuente: CUADRADO Sara. LEONARDO DA VINCI. Colección grandes biografías. EDIMAT Libros S.A., Madrid 2005
[9] Vida de Leonardo, edición de 1568
[10] Leonardo no era amigo del fresco, porque le habría exigido vertiginosidad para elaborar el trabajo y su meditado proceder era incompatible con esta.
[11] Técnica especial de témpera (colores diluidos en agua más un aglutinante, pintura al temple) consistente en dos capas, al segunda tiene un exceso de yeso que deja filtrar la humedad en demasía.
[12] BÉRENCE FRED. Leonardo da Vinci Obrero de la inteligencia. Segunda edición, biografías Gandesa, Exportadora de Publicaciones Mexicanas S.A., 1952 páginas 162-171
[13] MUNTZ Eugenio. Leonado Da Vinci. El sabio, el artista, el pensador. Círculo Latino S.L., Editorial, Barcelona, 2005, páginas159-177
[14] Para estudiar mejor los movimientos.
[15] O sea que es objetable lo que afirma Wikipedia sobre los nombres concretos de los apóstoles.
[1] La Santa Cena, Il cenacolo, The last Supper.
[2] Fresco.
[3] Habitación destinada en las comunidades para juntarse a comer.
[4] Estuvo terminada para 1498 según Fra Luca Pacioli.
[5] Comentaba Lomazzo (Tratado della Pittura, Libro I, cap. IX) que había puesto tanto empeño en pintar bellamente a Santiago el Mayor y a su hermano que encontró dificultades para lograr mayor belleza en el rostro de Cristo.
[6] La pintura al fresco se hace en paredes y techos con colores disueltos en agua de cal y extendidos sobre una capa de estuco seco. DRAE. Real Academia española 1992.
[7] Juan 13:21: “Dicho esto, Jesús se angustió profundamente y declaró: --Ciertamente les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar.” Nueva Versión Internacional.
[8] Fuente: CUADRADO Sara. LEONARDO DA VINCI. Colección grandes biografías. EDIMAT Libros S.A., Madrid 2005
[9] Vida de Leonardo, edición de 1568
[10] Leonardo no era amigo del fresco, porque le habría exigido vertiginosidad para elaborar el trabajo y su meditado proceder era incompatible con esta.
[11] Técnica especial de témpera (colores diluidos en agua más un aglutinante, pintura al temple) consistente en dos capas, al segunda tiene un exceso de yeso que deja filtrar la humedad en demasía.
[12] BÉRENCE FRED. Leonardo da Vinci Obrero de la inteligencia. Segunda edición, biografías Gandesa, Exportadora de Publicaciones Mexicanas S.A., 1952 páginas 162-171
[13] MUNTZ Eugenio. Leonado Da Vinci. El sabio, el artista, el pensador. Círculo Latino S.L., Editorial, Barcelona, 2005, páginas159-177
[14] Para estudiar mejor los movimientos.
[15] O sea que es objetable lo que afirma Wikipedia sobre los nombres concretos de los apóstoles.



















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