Las palabras renacimiento, rinascimiento, renaissance o renascimiento, aluden al periodo histórico comprendido entre 1400 y 1600.
En 1855 el historiador francés Michelet utilizó la palabra renacimiento o renaissance (que aunque no era nuevo el término para la época) y a partir de él se impuso para referirse a este tiempo concreto.
Fue el renacimiento un fenómeno europeo con visos atenuados en Alemania e Inglaterra, perro con injerencia directa en países como Polonia, Suevia o Rusia.
El renacimiento se caracterizó por un auge demográfico[1] sin precedentes.
Milán, que tenía 60.000 habitantes en 1288 llegó a 110.000 en 1503; Florencia, que antes de la calamitosa peste negra tenía 55.000 alamas, alcanzó 70.000 en 1520. En cambio Venecia rebasó los 100.000 en 1509 y en 1551 alcanzó los 158.000 pobladores. Sin embargo la ciudad más poblada de Italia era Nápoles, con 220.000 habitantes.
Dentro de los factores que propiciaron este explosivo crecimiento poblacional, tenemos la disminución del hambre y la carestía, el incremento de la nupcialidad[2]. Así mismo se incrementó la tasa de natalidad.
Si bien la peste urbana[3] no desapareció, dejó de ser endémica[4] para volverse epidémica, dejando sendos lapsos de diez o quince años sin manifestarse.
El mayor conflicto bélico del «rinascimiento», fue el periodo de 1460-1560: las guerras de Italia, de breve duración y poca mortandad.
En arte, durante el renacimiento, se pasó del angustioso negativismo de la danza macabra, a la dulce alegría de los cuerpos desnudos y radiantes, sin vergüenza de exhibirse.El llamado “humanismo”, ese movimiento cultural donde se reafirma la dignidad humana sin dejar de afirmar la prepotencia de Dios, es responsable de este viraje. Dicho humanismo, llevó a la búsqueda de manuscritos y al hallazgo de copias y versiones diferentes, dando lugar a la crítica de textos, entre ellos, la biblia. Uno de sus aportes fundamentales, fue conciliar filosofía y arte grecolatino con la tradición cristiana. Este humanismo cristiano tuvo en Marsilio Ficino uno de sus grandes exponentes, junto con Pico de la Mirándola, Erasmo y otros. Canalizó además el descontento, propiciado al interior de la Iglesia Católica: inquietudes y aspiraciones pendientes y truncas, absentismo de obispos y clérigos, simonía (compra de dignidades eclesiásticas), carencia de formación por parte del clero y amancebamiento de cuenta de los sacerdotes. Viene entonces la reforma propiciada por un monje agustino, Martin Luther, fenómeno este in crescendo por doquier a partir de 1517 (cuando estalla el escándalo de las indulgencias). Juan Calvino también se involucró en esta ola reformista, al igual que Zwingilo.[5]
[1] La población prácticamente se duplicó. No obstante, era normal que del nacimiento de siete niños solo sobrevivieran dos o tres.
[2] Debido sobre todo al optimismo reinante. Se producían casamientos precoces y se abreviaba la viudez.
[3] Urban plague. Microbiología. La que aparece en el hombre, que se infecta a partir de un roedor salvaje, y se transmite después entre ellos por medio de la picadura de las pulgas (peste bubónica) o gotitas respiratorias (peste neumónica).Diccionario Espasa de Medicina 2000.© Espasa Calpe, S.A.
Es una enfermedad contagiosa y febril. Del latín pestis.
[4] 1 adj. De [la] endemia. Endemia (del gr. «éndëmos», que afecta a un país) f. Med. Enfermedad que existe habitualmente o en épocas fijas en un sitio. Ô *Enfermedad endémica. MARIA MOLINER. Diccionario de uso español. Edición electrónica versión 2.0. Editorial Gredos 2001 Madrid.
[5] BENASSER BARTOLOME. La Europa del Renacimiento. Biblioteca básica de historia. Grupo Anaya S.A. Madrid 1989. Segunda edición.
EL ACTA DE FEDERACION
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Veremos en este ítem la firma del acta de federación de las Provincias
Unidas de Nueva Granada.
Acabamos de reseñar en el artículo anterior, Camilo Torres y...
Hace 2 horas


















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