20/06/08

Americo Vespucio: primeros años

El nombre Amerigo es la versión Toscana de Amalarico, Aymerillot y Amaury. La razón por la cual recibió ese nombre, se debe a que su abuelo se llamaba Amerigo. Nació Americo Vespucio en Florencia Italia en el año de 1454, descendiente de una familia oriunda de Peretola, pero que ya hacía seis generaciones había migrado a Florencia. Tuvo por uno de sus ilustres vecinos a la familia Filipepi, una familia de curtidores (los cueros florentinos eran muy famosos). Mariano Filipepi tenía ocho hijos y el menor se llamaba Alessandro, pero cariñosamente le decían Sandro. Este, al crecer le decían “Boticcelli”[1], la historia lo reconocerá efectivamente como Sandro el de Boticello o Sandro Boticelli.

El apellido Vespucci es un nombre formado a partir de “vespa” o avispa; así lo recuerda el escudo de armas de la familia. Resulta irónica la asociación entre avispas, flores y Florencia “árbol florecido”. Miembros destacados de la familia Vespucci fueron: en 1426, Piero Vespucci quien fue uno de los tres cónsules del mar y luego inspector del puerto de Pisa; Bernardo Vespucci, amigo íntimo de Pier Francesco de`Medici. [2]

Americo Vespuci nació cuando moría la edad media. Hacía parte de esas familias del vecindario que se habían asociado tras un recinto amurallado, en una comunidad de trabajadores formando una república. La pujante burguesía iba dando su colorido particular a la historia de Florencia. La familia Vespucio, desde Simone, en 1388 había hecho fortuna con la seda. Sus descendientes siguieron el comercio y dondequiera que los Médicis tuvieran bancos (Roma, Milán, Pisa, Génova, Venecia; Lyon, Amberes, Brujas, Aviñón, Lubeck, Ginebra y Londres; y en Valencia y Barcelona), trabajaron ellos.
Florencia era todo un lindero entre Oriente y Occidente; era tema común la necesidad de comunicarse con Arabia, Persia, India y China. La corporación del tráfico de especias cobijaba a pintores, médicos y farmaceutas. La razón más obvia era que estos exóticos países se traían las sustancias para teñir los paños, las especias y las plantas para preparaciones farmacéuticas.
En Florencia el despertar del humanismo era una consecuencia lógica de ser un punto de intercambio obligado, un pasadizo de los filósofos griegos que venían de Constantinopla.

Era su padre Stagio Vespucci, un hombre de 28 años, sin casa propia, pero con muchas ambiciones, de profesión notario, como su padre y su abuelo respectivamente[3]. Llevaba los negocios de algunos curtidores de cueros y era padre de Antonio, Girolamo y ahora de Americo. Tres años después se incrementaron los hijos vivos a cinco, con la venida de Bernardo y Agnoletta[4].
Poco tiempo después entró a notario de la Señoría.
El nombre de su madre era Elisabetta pero usaban con ella el diminutivo “Lisa”. A las señoras se les decía Mona, luego no es extraño que se refieran a ella como Mona Lisa. Como características destacables para nuestra biografía hemos de decir que era mas joven que Stagio y que de acuerdo a la educación de la época, tenía todas sus esperanzas y afectos en el primogénito, Antonio, el único que fue enviado a la Universidad, en Pisa.

Cuando Americo tenía cinco años el papa Pío II vino a Florencia predicando una cruzada contra los turcos. Con ocasión de este recibimiento, se organizaron justas de las cuales hizo parte su pariente Piero, siendo uno de los siete campeones según los cronistas, de la brigada de Lorenzo el Magnífico.
De su educación inicial se hizo cargo su tío Giorgio Antonio[5], entusiasta del estudio y hermano menor de su padre (ocho años menor que Stagio): ambos cultivaban la pasión por los libros y el latín. Giorgio Antonio permanecía célibe y tenía fuerte inclinación religiosa, pasando de canónigo de la catedral a fraile dominicano. Y solo para destacar el cúmulo de buenas relaciones que tenían los Vespucio, digamos que de Giorgio Antonio, Ghirlandaio hizo un retrato en 1473.
Al lado de su tío aprendió latín y moral, gramática y humanidades en general. Fue al lado de Giorgio Antonio que Americo empezó a soñar y a conocer de geografía, a encontrar la explicación de las cosas y a no tragar entero; de su sapiencia bebió también sobre política. Recibió clases de Giorgio Antonio inclusive Piero Soderini, el gonfaloniero, a quien hará depositario Amerigo de su carta de los descubrimientos del Nuevo Mundo.[6]
[1] Alusión a Juan Filipi, a quien decían el Boticello porque era muy proclive a la bebida y parecía un barril.
[2] Quien en 1464 fuera nombrado capitán de las galeras florentinas que viajaban a Sicilia; diez años más tarde era nombrado capitán de Livorno y comisario de Pisa
[3] Por supuesto pertenecía al gremio de notarios y jueces.
[4] Parece que falleció muy joven, dado que en el catastro de 1470 ya no se menciona.
[5] Había estudiado con Filippo de ser Ugolini Pieruzi, quien entre otras cosas había sido confidente de Toscanelli. Su tertulia había disertad muchas veces sobre astronomía, navegaciones, la forma de la tierra y los límites de los mares.
[6]ARCINIEGAS Germán. amerigo y el Nuevo Mundo. Editorial Hermes, México 1955.

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