“Nombre hebreo que quiere decir «hombre», o «terrestre» en el sentido genérico de grupo o especie humana, tanto en sus individuos masculinos como femeninos. La afirmación que se lee en el Génesis (Gen 1, 27) de que Adán fue creado por Dios no puede entenderse como un enunciado con carácter científico sobre el origen del primer hombre, sino que ha de interpretarse de acuerdo con las reglas de la moderna exégesis de la Biblia, según las cuales los escritores bíblicos atribuían a los orígenes aquellos elementos que consideraban fundamentales para una comprensión religiosa del mundo. La Biblia no contiene ni ideas científicas en general ni evolucionistas en particular, de modo que en estos capítulos del Génesis no debe verse ni una refutación ni una confirmación de las ideas científicas de Darwin. Su sentido es meramente religioso, aunque la manera de narrar se atenga a los mitos y géneros literarios propios de la época en que se escribe”.[1]
Ver También: Creación del hombre
[1] Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. Todos los derechos reservados. ISBN 84-254-1991-3. Autores: Jordi Cortés Morató y Antoni Martínez Riu.
EL ACTA DE FEDERACION
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Veremos en este ítem la firma del acta de federación de las Provincias
Unidas de Nueva Granada.
Acabamos de reseñar en el artículo anterior, Camilo Torres y...
Hace 2 horas


















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