Una deducción expresada mediante el lenguaje; un razonamiento. A veces, se reserva el nombre de razonamiento para la actividad en general de expresar inferencias mediante el lenguaje -y así decimos, por ejemplo, «razonamiento válido»-, y el de argumento o argumentación para una clase determinada de razonamientos, y así, decimos, por ejemplo un argumento ad hominem, o una argumentación por analogía o un argumento de analogía.[1]
La argumentación es un proceso del pensamiento que atañe a las conclusiones y no a las declaraciones en que éstas se basan.
El argumento se forma de una serie de premisas, aseveraciones, razones o afirmaciones; de estas premisas se deriva una conclusión.
La validez de un argumento implica que la conclusión deriva lógicamente de las premisas; es decir que la validez o invalidez de la argumentación se aplica a las conclusiones o al argumento, no a las premisas. Si nos refiriéramos a estas, deberíamos calificarlas como verdaderas o falsas.[2]
Ver también: Método científico, emoción y razón, Ad hoc, Epistemología, hipótesis, teoría
[1] Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. Todos los derechos reservados. ISBN 84-254-1991-3. Autores: Jordi Cortés Morató y Antoni Martínez Riu.
[2] Tomado del libro Nonsense (Desatinos) GULA Robert. Editorial Norma Colombia 1982.


















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