En muerte de Jesus, se dilucidan las posibilidades en torno a su muerte, que, cual le sucede a los seres humanos, hubo de acontecerle al insigne profeta, en algún momento de su existencia. Intentaremos razonar, dejando a un lado creencias y supersticiones, para esclarecer lo sucedido en lo que la tradición cristiana conmemora como una de sus fechas religiosas clave.
«La costumbre de Roma consiste en tolerar ciertas cosas y silenciar otras.»
Carta del papa GREGORIO VII, dirigida al legado pontificio Hugues de Die el 9 de marzo de 1078.
«Desde tiempos inmemoriales es sabido cuán provechosa nos ha resultado esta fábula de Jesucristo.»
Carta del papa LEÓN X (1513-1521), dirigida al cardenal Bembo.
«Se me reprocha que de vez en cuando me entretenga con Tasso, Dante y Ariosto. Pero ¿es que no saben que su lectura es el delicioso brebaje que me ayuda a digerir la grosera sustancia de los estúpidos doctores de la Iglesia? ¿Es que no saben que esos poetas me proporcionan brillantes colores, con ayuda de los cuales soporto los absurdos de la religión?»
Carta del papa CLEMENTE XII (1740-1758), dirigida a Montfauçon.
Que hubo un Jesús, agitador político, lo sabemos por Flavio Josefo, quien además certifica que efectivamente fue muerto en una cruz (pero no para redención de pecados) sino como escarmiento para los judios de su tiempo, para que vieran dónde iban a parar los revoltosos. Lo demás hace parte del espacio de la fe, donde no se puede probar nada o donde las contradicciones son notables.
Empecemos a examinar las versiones del evangelio más antiguo, el de Marcos, el discípulo de Pedro que no vió en persona los acontecimientos sino que se limitó a redactar las versiones orales circulantes. Digamos que a efectos históricos, eran muchas las sectas habidas en Israel por ese tiempo, de las cuales el grupo de Jesús no era de los más grandes y notables.En el capítulo 15 de su evangelio, cuenta cómo le prendieron. Como notoreidad, Pilato le indaga: "¿Eres Tú el Rey de los Judíos?" A lo que contesta el interpelado: "Tú lo has dicho". O sea que quienes lo consideraban hijo de Dios, en el sentido más literal del término eran los demás, porque si ustedes leen detenidamente los textos disponibles, ni los apóstoles mismos creían esto pie juntillas.
Bueno, pero el hilo de nuestra narración son los hechos de muerte del gran profeta y magnífico ser humano, que la tradición ha endiosado (así tuviere que recurrir a la manipulación de los textos, a la superstición y a la fe de las masas ignorantes). En tanto que ser humano, el profeta habría de morir algún día, fuera por la tortura y la cruz o por anemia producto de las heridas.
En el versículo 34 dice: "Y en la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: "Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? El texto dice que la traducción de esta frase en arameo, sería: "Dios Mío, Dios mío ¿Porqué me has abandonado? Pero si estuviera mezclado un dialécto árabe antiguo...la partícula "la" connotaría negación y entonces la traducción sería: Dios, Dios, no me has abandonado. Si hubiera algo del sincretismo del lenguaje secreto de los faraones traduciría en cambio: Elí, Elí, tú me liberas. ¿Se dan cuenta que hay siempre varias posibilidades en torno a los textos agrupados en la biblia?
Se ha insistido en que Pilatos quería salvarle del suplicio, pero los religiosos judíos no lo permitireron, necesitaban sangre, un chivo expiatorio, la disculpa perfecta para que los occidentales, guiados por Pablo, mitologizaran una nueva religión. Se sabe que en el año 32 Pilato en una misiva a Tiberio manifestaba de nuevo su convicción de inocencia del reo Jesús y en considerarlo amigo de Roma y enemigo de los judíos ricos en general. De haberlo dejado libre se habría granjeado la enemistad de sus subordinados y un informe en su contra, para el César, poniendo en juego su autoridad y su cargo. Luego había que “ajusticiar” a Jesús de tal forma, que muerto, tranquilizara los ánimos exasperados de los ortodoxos fariseos.
Jesús fue crucificado en horas de la tarde de un dia viernes, a pocas horas de la puesta del sol (o sea antecitos de empezar el Sabbath). Siguiendo las leyes judías el cuerpo de un difunto no podía permanecer en la cruz después del anochecer (comienzo de su día festivo). Parece que teniendo estas costumbres en mente, Pilato hizo lo necesario para que el profeta no muriera. Y Posiblemente Pablo también lo supiera, así hubiera de contradecirse en las doctrinas al respecto.
Hebreos 5: 7 se interpreta de tal forma, como si a Jesús efectivamente se le hubiera salvado de morir. Pero convenía proclamar a los cuatro vientos su muerte, para tranquilidad del sistema.
Pero si no basta esta insinuación, analicemos un poco las circunstancias de la presunta muerte: Duró pocas horas en la cruz (una persona normal podía resistir muchos días, 3 o 4, colgado sin morir); esta clase de suplicios se le aplicaban a un criminal para hacerlo sufrir una muerte lenta, a causa del hambre y la sed, los cambios de temperatura y las aves de rapiña.
Jesus fue colgado junto a dos ladrones que recibían el mismo suplicio y que extrañamente, seguían vivos al bajarlos de la cruz, motivo por el cual hubo que quebrarles las piernas. ¿?
Resulta difícil de asimilar que muriera alguien que no hacía tres hora gritaba a voz en cuello la frase en arameo tan controversial.
En Marcos 15: 44 Pilato se asombra de su rápida muerte. (¿Muy conveniente no?) Juan añade que en cambio de quebrarle las piernas un soldado le hirió con una lanza, manando de su herida agua y sangre. Extraño, un muerto arrojaría tan solo unas gotas de sangre espesa.
Bajaron pues el cuerpo moribundo de Jesús, maltrecho, pero vivo, de la cruz. El señor José de Arimatea lo reclamó y lo encerró en el sepulcro excavado para tal fin (muy cerca del sitio de crucifixión, casualmente), envolviéndolo en una sábana. Pero no lo hizo solo, llevó consigo a otros, entre ellos a Nicodemo, quien llevó una mezcla de mirra y alóe, como 100 libras. Y el cuerpo fue envuelto en lienzos embardunados de especies aromáticas que facilitaban la circulación. Uno se cuestiona, que siendo Jesús bautizado en la secta de los esenios (Juan el Baustista pertenecía a ellos), expertos en curar con ungüentos, no haya sido posible recuperar a un cuerpo maltrecho con el debido tratamiento.
Ahora bien, el presunto sepulcro no fue tapado con tierra como corresponde al entierro de los muertos, sino que se le dejó un amplio espacio para que el cuerpo allí depositado respirase. A eso sumémosle que cuando se añadió el capítulo 16 del libro de marcos (algo que sabemos fue hecho alrededor del 200 dC), se dice que para salir, fue removida la piedra del sepulcro. Un ente espiritual no necesitaría hacer tal artimaña, pero un ser humano normal, sí. Ahora, no se molestaron en cambiar las características del sujeto sentado a un lado del sepulcro, un señor joven vestido de blanco, como vestían los esenios…Y ponen en sus labios, convenientemente el discurso de la resurrección, que tanto convenía a una nueva religión. Porque hasta ese instante las pruebas apuntan a un sujeto herido, posiblemente en shock, que vendan con ungüentos y alojan en una cueva amplia (era así, de lo contrario no cabrían María Magdalena y la otra mujer juntas, de pie como se dice que estuvieron). Al siguiente día no había cuerpo…luego se lo llevaron a algún lado o se marchó por sus propios medios.
Solo en ese contexto se entiende que vaya delante de los discípulos más adelante, caminara hasta Galilea, comiera pan y pescado, exhibiera sus heridas y se marchara de la región. Un montaje orquestado que hace palidecer de la envidia a los escenografiados por cuenta de la CIA y el FBI en el mundo.
María magdalena lo abraza (luego era un cuerpo mortal como cualquiera). Tomás tocó sus heridas, como reafirmando este razonamiento.
Ahora bien, respecto a la presumible resurrección y ascensión mitológica (el héroe de esta historia no podía quedarse atrás de sus modelos paganos), tres evangelistas consideran que lo hizo y se ubicó a la diestra de su superior. Solo Lucas insiste en detalles, pero recordemos que Lucas hizo su evangelio sobre los materiales previos y respondiendo a “necesidades” dogmáticas precisas[1]. Luego esta invención era el colofón requerido para una nueva fe, que diera pábulo a crear una Iglesia y un cuerpo sacerdotal y todo lo demás que se nos vino encima con la ortodoxia católica.
Era necesaria una ascensión para el cierre mágico de una existencia mitológica, de una suerte de deidad solar en curso. Según una de esas fuentes, ni los discípulos creían este asunto de la resurrección.
La semana santa, una fecha necesaria para perpetuar una tradición conveniente a una ideología agónica y sin planteamientos coherentes para las nuevas generaciones. Es lícito replantear la vida y asumir actitudes dignas y sabias ante los retos de la civilización.
Leer también: Libro de Enoch y evangelio de Marcos, Sobre los evangelios
[1] Las versiones encontradas de los cuatro evangelistas son terribles para la fe de las personas.
«La costumbre de Roma consiste en tolerar ciertas cosas y silenciar otras.»
Carta del papa GREGORIO VII, dirigida al legado pontificio Hugues de Die el 9 de marzo de 1078.
«Desde tiempos inmemoriales es sabido cuán provechosa nos ha resultado esta fábula de Jesucristo.»
Carta del papa LEÓN X (1513-1521), dirigida al cardenal Bembo.
«Se me reprocha que de vez en cuando me entretenga con Tasso, Dante y Ariosto. Pero ¿es que no saben que su lectura es el delicioso brebaje que me ayuda a digerir la grosera sustancia de los estúpidos doctores de la Iglesia? ¿Es que no saben que esos poetas me proporcionan brillantes colores, con ayuda de los cuales soporto los absurdos de la religión?»
Carta del papa CLEMENTE XII (1740-1758), dirigida a Montfauçon.
Que hubo un Jesús, agitador político, lo sabemos por Flavio Josefo, quien además certifica que efectivamente fue muerto en una cruz (pero no para redención de pecados) sino como escarmiento para los judios de su tiempo, para que vieran dónde iban a parar los revoltosos. Lo demás hace parte del espacio de la fe, donde no se puede probar nada o donde las contradicciones son notables.
Empecemos a examinar las versiones del evangelio más antiguo, el de Marcos, el discípulo de Pedro que no vió en persona los acontecimientos sino que se limitó a redactar las versiones orales circulantes. Digamos que a efectos históricos, eran muchas las sectas habidas en Israel por ese tiempo, de las cuales el grupo de Jesús no era de los más grandes y notables.En el capítulo 15 de su evangelio, cuenta cómo le prendieron. Como notoreidad, Pilato le indaga: "¿Eres Tú el Rey de los Judíos?" A lo que contesta el interpelado: "Tú lo has dicho". O sea que quienes lo consideraban hijo de Dios, en el sentido más literal del término eran los demás, porque si ustedes leen detenidamente los textos disponibles, ni los apóstoles mismos creían esto pie juntillas.
Bueno, pero el hilo de nuestra narración son los hechos de muerte del gran profeta y magnífico ser humano, que la tradición ha endiosado (así tuviere que recurrir a la manipulación de los textos, a la superstición y a la fe de las masas ignorantes). En tanto que ser humano, el profeta habría de morir algún día, fuera por la tortura y la cruz o por anemia producto de las heridas.
En el versículo 34 dice: "Y en la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: "Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? El texto dice que la traducción de esta frase en arameo, sería: "Dios Mío, Dios mío ¿Porqué me has abandonado? Pero si estuviera mezclado un dialécto árabe antiguo...la partícula "la" connotaría negación y entonces la traducción sería: Dios, Dios, no me has abandonado. Si hubiera algo del sincretismo del lenguaje secreto de los faraones traduciría en cambio: Elí, Elí, tú me liberas. ¿Se dan cuenta que hay siempre varias posibilidades en torno a los textos agrupados en la biblia?
Se ha insistido en que Pilatos quería salvarle del suplicio, pero los religiosos judíos no lo permitireron, necesitaban sangre, un chivo expiatorio, la disculpa perfecta para que los occidentales, guiados por Pablo, mitologizaran una nueva religión. Se sabe que en el año 32 Pilato en una misiva a Tiberio manifestaba de nuevo su convicción de inocencia del reo Jesús y en considerarlo amigo de Roma y enemigo de los judíos ricos en general. De haberlo dejado libre se habría granjeado la enemistad de sus subordinados y un informe en su contra, para el César, poniendo en juego su autoridad y su cargo. Luego había que “ajusticiar” a Jesús de tal forma, que muerto, tranquilizara los ánimos exasperados de los ortodoxos fariseos.
Jesús fue crucificado en horas de la tarde de un dia viernes, a pocas horas de la puesta del sol (o sea antecitos de empezar el Sabbath). Siguiendo las leyes judías el cuerpo de un difunto no podía permanecer en la cruz después del anochecer (comienzo de su día festivo). Parece que teniendo estas costumbres en mente, Pilato hizo lo necesario para que el profeta no muriera. Y Posiblemente Pablo también lo supiera, así hubiera de contradecirse en las doctrinas al respecto.
Hebreos 5: 7 se interpreta de tal forma, como si a Jesús efectivamente se le hubiera salvado de morir. Pero convenía proclamar a los cuatro vientos su muerte, para tranquilidad del sistema.
Pero si no basta esta insinuación, analicemos un poco las circunstancias de la presunta muerte: Duró pocas horas en la cruz (una persona normal podía resistir muchos días, 3 o 4, colgado sin morir); esta clase de suplicios se le aplicaban a un criminal para hacerlo sufrir una muerte lenta, a causa del hambre y la sed, los cambios de temperatura y las aves de rapiña.
Jesus fue colgado junto a dos ladrones que recibían el mismo suplicio y que extrañamente, seguían vivos al bajarlos de la cruz, motivo por el cual hubo que quebrarles las piernas. ¿?
Resulta difícil de asimilar que muriera alguien que no hacía tres hora gritaba a voz en cuello la frase en arameo tan controversial.
En Marcos 15: 44 Pilato se asombra de su rápida muerte. (¿Muy conveniente no?) Juan añade que en cambio de quebrarle las piernas un soldado le hirió con una lanza, manando de su herida agua y sangre. Extraño, un muerto arrojaría tan solo unas gotas de sangre espesa.
Bajaron pues el cuerpo moribundo de Jesús, maltrecho, pero vivo, de la cruz. El señor José de Arimatea lo reclamó y lo encerró en el sepulcro excavado para tal fin (muy cerca del sitio de crucifixión, casualmente), envolviéndolo en una sábana. Pero no lo hizo solo, llevó consigo a otros, entre ellos a Nicodemo, quien llevó una mezcla de mirra y alóe, como 100 libras. Y el cuerpo fue envuelto en lienzos embardunados de especies aromáticas que facilitaban la circulación. Uno se cuestiona, que siendo Jesús bautizado en la secta de los esenios (Juan el Baustista pertenecía a ellos), expertos en curar con ungüentos, no haya sido posible recuperar a un cuerpo maltrecho con el debido tratamiento.
Ahora bien, el presunto sepulcro no fue tapado con tierra como corresponde al entierro de los muertos, sino que se le dejó un amplio espacio para que el cuerpo allí depositado respirase. A eso sumémosle que cuando se añadió el capítulo 16 del libro de marcos (algo que sabemos fue hecho alrededor del 200 dC), se dice que para salir, fue removida la piedra del sepulcro. Un ente espiritual no necesitaría hacer tal artimaña, pero un ser humano normal, sí. Ahora, no se molestaron en cambiar las características del sujeto sentado a un lado del sepulcro, un señor joven vestido de blanco, como vestían los esenios…Y ponen en sus labios, convenientemente el discurso de la resurrección, que tanto convenía a una nueva religión. Porque hasta ese instante las pruebas apuntan a un sujeto herido, posiblemente en shock, que vendan con ungüentos y alojan en una cueva amplia (era así, de lo contrario no cabrían María Magdalena y la otra mujer juntas, de pie como se dice que estuvieron). Al siguiente día no había cuerpo…luego se lo llevaron a algún lado o se marchó por sus propios medios.
Solo en ese contexto se entiende que vaya delante de los discípulos más adelante, caminara hasta Galilea, comiera pan y pescado, exhibiera sus heridas y se marchara de la región. Un montaje orquestado que hace palidecer de la envidia a los escenografiados por cuenta de la CIA y el FBI en el mundo.
María magdalena lo abraza (luego era un cuerpo mortal como cualquiera). Tomás tocó sus heridas, como reafirmando este razonamiento.
Ahora bien, respecto a la presumible resurrección y ascensión mitológica (el héroe de esta historia no podía quedarse atrás de sus modelos paganos), tres evangelistas consideran que lo hizo y se ubicó a la diestra de su superior. Solo Lucas insiste en detalles, pero recordemos que Lucas hizo su evangelio sobre los materiales previos y respondiendo a “necesidades” dogmáticas precisas[1]. Luego esta invención era el colofón requerido para una nueva fe, que diera pábulo a crear una Iglesia y un cuerpo sacerdotal y todo lo demás que se nos vino encima con la ortodoxia católica.
Era necesaria una ascensión para el cierre mágico de una existencia mitológica, de una suerte de deidad solar en curso. Según una de esas fuentes, ni los discípulos creían este asunto de la resurrección.
La semana santa, una fecha necesaria para perpetuar una tradición conveniente a una ideología agónica y sin planteamientos coherentes para las nuevas generaciones. Es lícito replantear la vida y asumir actitudes dignas y sabias ante los retos de la civilización.
Leer también: Libro de Enoch y evangelio de Marcos, Sobre los evangelios
[1] Las versiones encontradas de los cuatro evangelistas son terribles para la fe de las personas.




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