Si hacer buenos vinos consistiera simplemente en fermentar fruta, habría cantidades de excelentes vinos por doquier. Y no es así.
Los franceses atribuyen su clave vinícola a la tierra (terroir de una viña)y a la exposición solar, al clima, a la cantidad y calidad de abono empleado, al sentido común del vinatero para saber cuándo es el momento idóneo de cosechar, a las técnicas empleadas para fermentar el azúcar y convertirla en alcohol (el tipo de levadura, la temperatura para hacerlo; el método para remojar el jugo), a las barricas para añejarlo (roble o madera, tiempo de calentamiento de las duelas por parte del tonelero).
En la enología, saben que hay más de 10.000 componentes detectados en el vino, que un borgoña tinto tiene un aroma decadente e inclusive sensual.
Hacer buenos vinos no es tampoco nada sencillo.
Leer tambien: alcohol y juventud, bebidas alcoholicas
Los franceses atribuyen su clave vinícola a la tierra (terroir de una viña)y a la exposición solar, al clima, a la cantidad y calidad de abono empleado, al sentido común del vinatero para saber cuándo es el momento idóneo de cosechar, a las técnicas empleadas para fermentar el azúcar y convertirla en alcohol (el tipo de levadura, la temperatura para hacerlo; el método para remojar el jugo), a las barricas para añejarlo (roble o madera, tiempo de calentamiento de las duelas por parte del tonelero).
En la enología, saben que hay más de 10.000 componentes detectados en el vino, que un borgoña tinto tiene un aroma decadente e inclusive sensual.
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